¿Vigilancia o Seguridad? El Dilema de Ligar Documentos Oficiales al Celular en México
En un esfuerzo por frenar la creciente ola de extorsiones telefónicas, en México se ha vuelto a poner sobre la mesa la propuesta de vincular documentos de identidad oficiales con las líneas de telefonía móvil. Aunque la intención parece loable, la medida se enfrenta a una realidad tecnológica que podría hacerla obsoleta antes de entrar en vigor, además de generar riesgos significativos para la privacidad.
Los Factores a Favor: El Objetivo Teórico
Quienes defienden esta medida argumentan que el anonimato es la principal herramienta del extorsionador. Los beneficios potenciales serían:
- Trazabilidad: En teoría, permitiría a las autoridades identificar plenamente al titular de una línea desde la cual se comete un delito.
- Desincentivo: El saber que un número está ligado directamente a su CURP o identificación oficial podría disuadir a delincuentes "amateurs" o de baja escala.
- Herramientas para la Fiscalía: Facilitaría la integración de carpetas de investigación al contar con datos de identidad sólidos vinculados al medio del crimen.
Los Factores en Contra: Los Riesgos Reales
A pesar de los beneficios teóricos, los riesgos son profundos y están basados en experiencias previas (como el fallido PANAUT):
- Vulnerabilidad de Datos: Crear una base de datos centralizada con la identidad y el número de millones de ciudadanos es un objetivo de alto valor para los hackers. Una filtración no detendría la extorsión; por el contrario, daría a los criminales información más precisa para extorsionar.
- El Mercado Negro de Identidades: Los delincuentes profesionales no usan líneas a su nombre. Utilizan identificaciones robadas, suplantan identidades o compran chips ya activados en la informalidad, lo que convierte al registro en una carga solo para el ciudadano cumplido.
- Corrupción Interna: Históricamente, en México, bases de datos confidenciales han terminado a la venta en mercados ilícitos, filtradas por personal con acceso a ellas.
El Punto Ciego: La Telefonía IP y el Spoofing
El argumento técnico más fuerte contra esta medida es el que mencionas: la tecnología ya superó a la ley. El registro de una tarjeta SIM física es inútil frente a las nuevas modalidades digitales:
- Llamadas VoIP (Voz sobre IP): Los extorsionadores ya no necesitan un chip físico. Utilizan software que permite realizar llamadas a través de internet.
- Caller ID Spoofing: Mediante aplicaciones especializadas, un delincuente en una prisión de la Ciudad de México puede hacer que en la pantalla de la víctima aparezca un número con lada de otro país (ej. +1 de EE. UU. o +34 de España). Esto elude cualquier registro local, ya que la llamada entra a la red nacional como tráfico internacional de datos.
- Deslocalización: Al operar por internet, los servidores pueden estar en cualquier parte del mundo, fuera de la jurisdicción de las leyes mexicanas.
¿Solución real o "Teatro de Seguridad"?
Vincular documentos oficiales al teléfono móvil es una solución analógica para un problema digital. Mientras el gobierno intenta regular el hardware (el chip), el crimen organizado utiliza el software (IP, VPNs y suplantación).
Para combatir la extorsión de manera efectiva, los expertos sugieren que el enfoque debería desplazarse de la "vigilancia masiva del ciudadano" hacia la inteligencia técnica: bloqueo real de señal en penales, cooperación internacional con proveedores de servicios IP y, sobre todo, una cultura de prevención y educación digital para que la población sepa identificar y cortar estas llamadas, sin importar el número que aparezca en su pantalla.
La seguridad no debe construirse a costa de la vulnerabilidad de la información personal de los ciudadanos.